Siempre q viajo en el transporte público opto por el asiento de dos, nunca el de uno (al menos que toque y sea el único disponible) o los del fondo (por lo mismo).
Elijo el de dos pq no quiero sentarme solo, y pq me gusta la sorpresa del q será mi próximo acompañante. La duda de la elección; y a su vez desafiando la soledad q en estos momentos golpea severamente la puerta de casa.
Trámites, abogados, escribanas y el tiempo van de la mano de este enemigo, mientras los médicos hacen todo lo posible para alejarla, a la soledad. Siempre con una sonrisa, como debe ser.
Pasa q no es sencillo, es muy complicado y las lágrimas de corazones empeoran la situación.
Yo como perfecto escapista ahora no puedo huir, no hay opciones y es hora de empezar mi batalla, siempre sonriendo, feliz y seguir pintando las rosas blancas de rojo, para esconder la pureza y remarcar el amor.

0 cosas para decir:
Publicar un comentario