Era una persona muy pasional, la cual del amor no sabía hablar. Buscando esperanza en cada rincón, un pedacito de luz, un pedacito de corazón, un pedacito de algo q le haga mejor. Muchas caídas y moretones ganó, muchos empujones y al vacío llegó.
Corazones ambivalentes, corazones de espuma, corazones en la neblina… en la bruma y en la luna. Debajo de luces rojas se quedó, pero solo perder energía consiguió. Fue malo y las lágrimas guardó. Sufrió, pero nunca lloró, vistió una sonrisa y al mundo engañó.
Chocó contra paredes buscando el sol, buscando aun el amor, q encontró, pero antes… cayó.
Cuenta la historia, q todo empezó con su adoración al mar, de chico se enamoró del agua, lo marino y olas. Los peces y el verano eran sus amigos, luego la infancia lo maduró y con estrellas fugaces se ilusionó, hasta q la vida y la muerte guardaron su corazón en una caja de color cartón.
Sus piernas crecieron, y su imaginación también, vio otros limites de los cuales el no creyó.
Su alma latió, pero su corazón 5 años se durmió.
Hasta q el frío vino, y el invierno le tendió la mano, y su amor escapó de su prisión. Volando alto llego, pero en le piso termino. Un cable a tierra lo hizo mirar, y entendió q hay más fronteras q las del horizonte, así q comenzó a mirar un camino de flores verdes. Su corazón palpito y estallo, ya q a un lado de todo quedó… Otra vez sin final feliz, luego permaneció quieto y dormido, hasta q un shot de adrenalina y las palabras de un arcángel lo desconcertaron, guiándolo hacia el otro lado de las cosas. Carnaval, piruetas y satisfacción. Ilusiones mágicas y alucinatorias de un mundo del cual es tentativo y falso… hasta que el amor llego por fin, pero era otra ilusión en vano.
Este nuevo amor un mundo hermoso pintó, de sorpresas y sonrisas a montón, pero solo una mentira, la cual lo ahogó y su cuello para siempre marcó, como un grillete del cual una bola negra colgó. Fue amor. Y el amor 180grados, giró.
Busco al conejo de blanco pompón, el cual de su madriguera nunca salió. Solo con tierra en la cara quedó. El conejo, artes divinas le mostró y le abrió la mente, en donde un poco voló. Luego en los cielos buscó, en las nubes, en las aves, y en los ángeles, pero solo un par de plumas consiguió. El las arranco de aquel ser alado, el cual espiritualmente lo elevó. Esperó que sea de noche, para el sol atrapar, pero solo con quemaduras se quedo atrás. Intentó cazar al sol, y este en un león se transformó, alejado se mantuvo y así aprendió el lado b del amor y lo q realmente en el es de valer. Aprendió y sufrió mientras al león abrazó, pero esas enseñanzas para siempre guardó, mientras despedía al rey sol, el cual se escondió. La noche comenzó.
La noche era fría cuando el barco se tomó, hacia un nuevo rumbo, hacia un nuevo amor. Decidió, esperar al amor, y enfocar su psiquis en algo mejor. Con trapecistas y rayos de sol hablo, y así contento quedo al tener un gran apoyo en su interior.
Pero mucho tiempo, esta decisión no duró. Otro ser apareció, el cual la luna era su protección. Era un cangrejo el cual su coraza dura forjó, de tanto desamor, de tanto rencor casi frío se volvió.
Y mientras q con tenazas bailó, un vampiro apareció, el cual su cuello marco con rojo amor. Este ser, nada frío era, pues su tez era cálida, y su vida nocturna para nada era.
Era un falso vampiro, el cual de sangre no subsistía, y al sol le sonreía. Se hizo amigo del sol, y de las estrellas, de la luna y de su belleza.
El amor quizás por fin era encontrado, ya q albergaba un poco de lo q el había siempre anhelado. La inteligencia del conejo en sus ojos albergaba, las plumas de un ángel su espalda abrazaba, el aire era su amigo pese a q en el agua nadaba y en los cielos cada tanto giraba. Los rayos de sol perforaron su centro, y miles de pecas marcaron su cuerpo. Su sonrisa aun muestra sus colmillos, aunq tímido los esconde, para no ser reconocido del resto.
Y abrazó el amor, y abrazó al mundo, esperando desvelarse y vivir esto para siempre, juntos.

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