Estando en el limbo, conocí un ángel. Sus dones son especiales para mi, su luz, su enigma.
Hace poco comencé a transitar una etapa de espiritualidad, de Dioses. De Santos. De madonnas. Y lo único sorprendente es encontrarme contigo, con tu Dios.
Te cruzaste en mi camino, en el momento justo, pero no se q quieres de mi. Yo al menos quiero compañía, quiero a alguien q querer. Alguien q no me lastime, q no me siga sacando escamas. También alguien q me guíe de cierta forma, alguien q me apunte al cielo y no deje q me caiga en ese abismo tan oscuro de maldad, de dudas y desconcierto.
Desde q te conocí supe q tenias alas, era una condición a la q me arriesgaba. Sé q podes volar en cualquier momento, y sé q lo harás.
Déjame respirar y sumergirme en tu realidad. En tu cielo y en tus nubes... tan blancas, tan grises, tan tormentosas e iluminadas por los relámpagos.

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